Colabora
La Congregación Salesiana en el mundo
La misión de los Salesianos de Don Bosco nace de una intuición sencilla y poderosa: cada joven, especialmente el más pobre y vulnerable, es portador de un sueño que merece ser acompañado. Hoy esta misión continúa en muchos países, en escuelas, centros de formación profesional, oratorios, parroquias, obras sociales y proyectos de promoción humana. Es una presencia capilar que educa, evangeliza y ofrece oportunidades concretas de crecimiento a millones de muchachos y jóvenes.
Colaborar en esta misión significa participar en una obra educativa que integra fe, cultura y vida. Los Salesianos actúan según el Sistema Preventivo de Don Bosco: razón, religión y amabilidad como pilares de una acción formativa que pone en el centro a la persona y construye ambientes acogedores, familiares y generadores de vida. Sostener esta misión quiere decir contribuir a crear espacios seguros, itinerarios escolares de calidad, talleres profesionales equipados, programas de apoyo psicológico y acompañamiento espiritual.
Las formas de colaboración son múltiples y flexibles.
Apoyo económico
Es posible hacer donaciones libres, apadrinar a distancia un proyecto educativo, contribuir a la construcción o al mantenimiento de estructuras escolares y centros juveniles, financiar becas de estudio o programas de emergencia. Cada contribución se destina a intervenciones concretas y verificables, con atención a la transparencia administrativa y a la rendición de cuentas.
Voluntariado y competencias profesionales
En Italia y en el extranjero es posible ofrecer tiempo y competencias: enseñanza, formación técnica, asesoramiento psicológico, apoyo a la gestión, comunicación, recaudación de fondos. Profesionales, jóvenes universitarios, familias y jubilados pueden poner a disposición su propio know-how para reforzar la calidad de los servicios educativos.
Oración y animación espiritual
La misión salesiana es también una obra eclesial. Quien lo desee puede sostener espiritualmente a las comunidades y a los jóvenes mediante la oración, la adoración eucarística y la participación en iniciativas de animación misionera en las parroquias y en los grupos.
Alianzas y responsabilidad social
Empresas, fundaciones e instituciones pueden emprender colaboraciones estructuradas: proyectos de formación profesional, inserción laboral, apoyo a emprendimientos juveniles, programas de responsabilidad social empresarial en los contextos más frágiles.
Difunde la misión
Darnos a conocer es también una forma concreta de apoyarnos. Comparte el enlace a nuestro sitio con un amigo, habla de él en tu comunidad, en los grupos, en las redes sociales. Cada persona alcanzada puede convertirse en parte activa de esta red educativa y solidaria. La misión crece cuando se cuenta, se testimonia y se comparte.
Toda forma de colaboración, grande o pequeña, se convierte en una inversión en el futuro. Significa ofrecer instrucción donde falta, crear oportunidades donde hay desempleo, acompañar caminos de fe donde hay desorientación, generar esperanza donde prevalece la marginación.
Elegir colaborar con la misión salesiana significa compartir una visión: la educación es cosa del corazón, y el corazón cambia el mundo.










